Si alguna vez en mi ojos
signos de tristeza has visto
no te aflijas, porque yo
siempre en penares he vivido.
Que aún cuando mis ojos
y mis labios han sonreído,
es cual hojas secas caídas
que los vientos han barrido.
Tristeza hay en mi alma
y en todo cuanto escribo,
en el sonreír de los ángeles
y en la sonrisa de un niño.
Tristeza cuando estoy solo,
tristeza cuando estoy contigo;
a conocerla bajé a la tierra
y me voy, habiendo aprendido.
Pedro González Asuar.
domingo, julio 03, 2005
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

1 comentario:
q buena poesia, eso me ubiera kedado muy bien hace no mas de ocho mese...
saludos... y no creo q se caigan los arcos... o si? :(
Publicar un comentario